Cómo funciona la conversación en Omniforum
Esta página es para quienes ya han leído Qué es Omniforum y quieren ver con más detalle qué sucede con una intervención desde que la escribes hasta que otras personas pueden conversar sobre ella: qué confirma la persona autora, qué papel tiene la inteligencia digital y cómo se sabe quién dijo qué.
Hoy todavía no puedes usarlo: describimos el plan y recogemos comentarios.
El prototipo de Omniforum está en construcción. Todo lo que describimos a continuación es un proyecto, y todavía no hemos terminado ninguna prueba.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 1.
Una frase, muchos pensamientos#
En una sola frase transmitimos muchos supuestos, valores y expectativas, y en una disputa cada persona suele responder a uno distinto. La sencilla pregunta «¿quieres decir esto y esto, te entiendo bien?» cambia el tono de la conversación para ambas partes. La descomposición de una intervención ha de apoyar ese gesto, sin convertir la conversación en un diagrama árido.
Tomemos la frase «Vale la pena plantar árboles en nuestra calle si elegimos especies resistentes a la sequía». Contiene dos pensamientos unidos por una condición: «vale la pena plantar árboles en nuestra calle» y «elegimos especies resistentes a la sequía». Cada pensamiento está formado por conceptos: «árbol», «nuestra calle», «especie», «sequía». El whitepaper llama átomos a los conceptos y moléculas a los pensamientos construidos con átomos. Una molécula puede respaldarse con un argumento o cuestionarse; un átomo por sí solo no es ni verdadero ni falso. La palabra «sequía» por sí sola no afirma nada; solo «la sequía es un problema en nuestra zona» puede respaldarse o cuestionarse.
No se puede reducir esa frase a un «vale la pena plantar árboles en nuestra calle» incondicional, porque la condición forma parte del significado. Si la inteligencia digital añade que la persona autora considera la sequía un problema en la zona, se marcará como una inferencia del modelo, no como palabras de esa persona. Dividimos solo con la profundidad necesaria: allí donde el sentido depende de un concepto concreto o donde puede haber una disputa sobre él.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 2, capítulo 3 y glosario del apartado 1.3.
Paso a paso#
Así ha de ser el recorrido de un pensamiento que nace en Omniforum:
- Escribes. Empiezas con un texto normal o un fragmento y defines el objetivo: comprender, extraer argumentos, elaborar tu propia respuesta o comparar posiciones.
- La inteligencia digital propone una descomposición. Junto a cada pensamiento muestra de qué fragmento lo ha derivado y señala los lugares en los que puede haberse apartado de tu intención o donde el texto admite varias interpretaciones.
- Compruebas y corriges. No tienes que revisarlo todo punto por punto; corriges los lugares señalados. El conjunto solo se puede aceptar de una vez si se ve qué se acepta y se puede volver a los detalles.
- Confirmas. Reconoces que la interpretación refleja lo que quieres decir. Los pasos 1–4 son la preparación del pensamiento en el taller Ignis (el whitepaper llama Ignis a esta etapa). El manifiesto llama Ceremonia Ignis a la publicación misma.
- Publicas.
- La comunidad examina el pensamiento. Otras personas aportan argumentos, fuentes y reservas. Es la etapa de dar forma al pensamiento en común, llamada Formatio en el whitepaper.
- Un acuerdo común (Consensus) o una disputa descrita con honestidad. El acuerdo indica su versión, su alcance, las personas que lo confirmaron y las opiniones discrepantes; no contamos el silencio como acuerdo. Cuando no hay acuerdo, una disputa descrita con honestidad también es un resultado de este trabajo.
Consideramos también una segunda ceremonia voluntaria: el momento en que nombramos el límite de lo que hoy podemos justificar y empezamos a buscar respuesta a una nueva pregunta. Por ahora es una idea sin nombre ni forma definidos.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 3.
Qué confirmas y qué no#
La confirmación solo dice que reconoces tu pensamiento en la descomposición. No demuestra que tengas razón, no significa que otras personas estén de acuerdo contigo y no es un voto en una votación. Puedes corregir la descomposición o dejar tu intervención entera, sin dividirla.
Quienes leen pueden descomponer tu intervención a su manera, sin esperarte; esa descomposición se muestra como interpretación de quien la lee, con su nombre o seudónimo. Solo mostramos como tuya la versión de la descomposición que confirmes; el silencio no significa consentimiento.
La conversación ha de dejar espacio para cambiar de opinión sin humillación: se puede reconocer un error, hacer otra pregunta o terminar sin declarar acuerdo. La dignidad de quien participa no depende de que acepte la conclusión.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 2 y capítulo 1.
El modelo ayuda, pero no gobierna#
El modelo (el programa de inteligencia digital que propone la descomposición) tiene sus propios hábitos. Suaviza las formulaciones poco habituales y hace que voces distintas se parezcan entre sí. Una propuesta ya hecha también es fácil de aceptar sin cambios. Por eso la vía sin ayuda del modelo tiene el mismo rango: puedes preparar la división a mano, y cada cierto tiempo comparamos las descomposiciones preparadas con ayuda del modelo y sin ella.
En cada descomposición registramos quién la preparó y cuándo y, si ayudó un modelo, cuál y con qué versión de las instrucciones.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 3 y capítulo 2.
Un pensamiento de Suveria#
Un pensamiento también puede venir de Suveria, el espacio privado de trabajo con la inteligencia digital, donde lo perfeccionas en tu propio taller. En ese caso lo publicas directamente, sin el taller Ignis. El momento de la publicación es la misma Ceremonia Ignis, y después comienza Formatio, como con cualquier otro pensamiento.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 3.
Cómo se sabe quién dijo qué#
En cada pensamiento y cada uso de un concepto registramos de dónde proceden: de qué texto, de qué versión, de qué parte del texto, en qué idioma y en qué contexto. Así siempre se puede volver al original y leer la frase en su contexto.
Un átomo es un significado, no una palabra. Las palabras con las que lo nombramos son sus etiquetas, y un átomo puede tener muchas, también en distintos idiomas: a la sequía la llamamos en inglés «drought» y en alemán «Dürre». Esto permite que personas que usan palabras distintas conversen sobre lo mismo. La vinculación de una palabra con un átomo es una propuesta que confirma la persona autora. A veces también es información privada: que «nuestra calle» signifique la calle Warszawska revela dónde vive alguien, por lo que la persona autora decide si otras personas lo verán.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 2.
Qué comprobaremos en la primera prueba#
El primer paso de las pruebas es un recorrido completo de un pensamiento: alguien introduce su propio texto, la inteligencia digital propone una descomposición, la persona autora corrige lo que se entendió mal, guarda el resultado con su fuente y después vuelve a él en otra conversación.
Comprobamos que no se haya perdido nada por el camino: el texto original, su significado, las versiones sucesivas y quién tiene acceso a qué. También buscamos errores de interpretación que el modelo no señaló por sí mismo y comparamos el resultado con el texto solo y con un resumen normal. Antes de la prueba publicamos qué resultado consideraremos suficiente y anotamos el resultado en el registro también cuando la prueba fracasa.
Más información: whitepaper de Omniforum, capítulo 9.
Lee y dinos qué piensas#
Encontrarás la descripción completa de este recorrido en el whitepaper de Omniforum (unos 50 minutos de lectura), sobre todo en los capítulos 2 y 3. Si algo te plantea dudas o te parece incorrecto, selecciona ese fragmento del documento y usa el botón «Tengo un comentario» o escribe a salve@novusignis.org.
Más información: whitepaper de Omniforum, apartado 5.5.